Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.
A Review After the First Month
Cuando instalamos el sensor LD-500 en nuestra celda de maquinado de precisión, sabíamos que la teoría prometía una resolución de 0.1 µm. Lo que no sabíamos era cómo se comportaría en un turno real de ocho horas, con refrigerante, virutas y cambios de temperatura.
El primer día, el equipo de metrología ajustó el cabezal óptico y configuró el protocolo de comunicación con nuestro PLC. La integración tomó menos de dos horas, algo que agradecimos porque el tiempo de producción no se detiene. Durante la primera semana, monitoreamos la repetibilidad de las mediciones en piezas de matriz metálica. Los resultados se mantuvieron dentro de una desviación de 0.15 µm, incluso cuando la temperatura del taller subió de 18°C a 32°C.
Lo que más nos sorprendió fue la detección de fallas geométricas que antes pasaban desapercibidas. En una tanda de 120 componentes críticos para motor, el sensor identificó tres piezas con una variación de 0.8 µm en el radio de curvatura. Sin el escaneo en línea, esas piezas habrían llegado al ensamble final. El informe automático generado por el software nos permitió ajustar el programa CNC en menos de quince minutos.
Después del primer mes, el balance es claro: la precisión se mantiene, el tiempo de calibración se redujo a la mitad y el equipo de calidad confía más en los datos que en las mediciones manuales. No es una solución mágica, pero funciona exactamente como lo describieron durante la demostración.
— Srita. Josefina Segura, supervisora de metrología en una planta de maquinado de precisión del sector automotriz.